domingo, 24 de enero de 2010

mi historia, tus cuentos y mis gritos

Me gustaría que enloquecieras y tiraras todo al suelo, rompieras el aire, el silencio, las ganas, mientras yo me quedo en una esquina, con los ojos cerrados, gritando sin razón para poner banda sonora a este momento de pasión.
Pero en cambio me miras sin ojos y pones tu brazo bajo mi cabeza, para que me sienta reconfortada en la nada, sobre tu cuerpo vacío de mí, dentro de mi cuerpo, ahora lleno.

De pronto, la música deja de sonar y me siento como una niña, que juega con su perro que agoniza en silencio… Miro mis manos y están llenas de sangre, me quedo sin aire, porque no logro adivinar si esa sangre proviene del perro, ya muerto, o de los grandes y profundos cortes que hay por todo mi cuerpo, ahora vacío.

sábado, 5 de diciembre de 2009

hace frío...

Voy andando por esa cuerda, otra vez…

Intento mantener el equilibrio, pero tú me soplas… y tus ojos me zarandean, tus manos se alargan aproximándome cada vez más a la nada del sinsabor, a la del sexo sin orgasmo, con poca pasión.

Oscurece y te pongo la mano en mi pecho, para que me quites el frío… pero es invierno y es inevitable que el afilado hielo me taladre, mientras tú te alejas sonriendo.



sábado, 22 de agosto de 2009

me mata la presencia de tu ausencia


Correré… hasta que tu ausencia no me persiga, hasta que vuelva a pensar que una cama es muy pequeña para dos, hasta que me de asco tu sudor y no necesite tu olor…

“Ahora me escondo y te observo y te puedo decir:Yo mataré monstruos por ti”